LO QUE PAPÁ NOS REGALA

Las últimas décadas han traído cambios en los roles de padre y madre que han dado paso a un mayor protagonismo de papá en la crianza de los hijos. Cada familia organiza su funcionamiento de acuerdo a sus responsabilidades, pero, incluso en Japón, la tendencia es hacia un mayor involucramiento del padre en el cuidado de los niños, adoptando un rol diferente al rol tradicional de proveedor y figura de autoridad en la familia. Hoy, papá es una figura que participa más, en función de sus posibilidades y tiempos.

Si bien el primer vínculo de apego se establece con la madre, la presencia del padre en el desarrollo de los niños es tan importante como la de ella, desde el embarazo y los primeros meses de vida. Ambos padres son los modelos de afecto e identificación más cercanos y la calidad del vínculo emocional que se establece tempranamente definirá la calidad de la relación a futuro.

Al igual que con mamá, la forma como papá responde a las necesidades de los pequeños, influirá en su autoestima y seguridad, en la formación de su personalidad, en el sentimiento de protección que el bebé percibe. Su presencia emocional es crucial en el desarrollo de la identidad, otorga flexibilidad al pensamiento porque brinda una visión complementaria del mundo, un enfoque distinto para resolver problemas, despliega una forma de interacción social diferente a la de mamá y el niño aprende que existen otros patrones de comportamiento que también son válidos. Cuando papá participa de las tareas del hogar, se promueve con el ejemplo el trabajo colaborativo y en equipo. El que ambos padres actúen y establezcan los límites y normas estando de acuerdo brinda estabilidad, confianza y seguridad para que el niño se desempeñe en entornos sociales y explore el mundo.

Si hablamos de nuestra realidad en Japón, en general, papá suele ser el más ocupado por el trabajo y el que menos tiempo está en casa; quizás el primero en salir de casa por la mañana y el último en llegar en la noche; por ello, producir momentos que refuercen el vínculo con los hijos no es fácil. Sin embargo, si algo podemos aconsejar es dejarnos llevar por el impulso natural dado por la paternidad de acercarnos a nuestros hijos prodigando amor, cuidado, apoyo y momentos de disfrute. Estos espacios, aunque sean pequeños, son vitales porque nutren la relación y la presencia emocional de la figura paterna en el día a día. Tengamos en cuenta que para construir una buena relación padre-hijo no necesitamos grandes cosas materiales, puede ser tan sencillo como sentarnos en el suelo y jugar con ellos, el baño juntos, el fútbol en el día de descanso o el cuento antes de dormir.

No podemos restar importancia a cada espacio y tiempo que damos a nuestros hijos porque definitivamente beneficia su desarrollo, bienestar y estabilidad emocional. Reconozcamos lo importantes que somos para ellos y regalemos esos momentos con la mejor disposición, ánimo, paciencia, escucha activa y sobretodo con todo el amor que nos caracteriza.

Tengamos por seguro que nuestros hijos siempre necesitarán y estarán esperando con el corazón abierto los brazos de papá.

A nombre de los que trabajamos por nuestra comunidad en Japón, de Marce International y de Kyodai Magazine, expresamos nuestras felicitaciones, respeto y gratitud a todos los padres que a lo largo de estos años con su esfuerzo y amor inconmensurables han sido ejemplo de lucha y fortaleza, nos han dado lecciones de vida y alas para volar.
A los que están, a los que partieron, de corazón ¡GRACIAS PAPÁ!

ROCÍO FERNÁNDEZ
Licenciada en Psicología Psicoterapeuta cognitivo conductual
Especialista en el tratamiento de Trastornos de ansiedad
Especialista en Gestión del talento