UN GATO GIGANTE EN SHINJUKU

Un enorme gato tridimensional apareció esta semana en una pantalla publicitaria entre los edificios del céntrico barrio de Shinjuku, en el corazón de Tokio, causando gran revuelo entre los transeúntes que en todo momento se aglomeran al pie del edificio para grabar y tomarle fotos al que algunos medios han dado en llamar “el gato olímpico”, debido a la cercana inauguración de los Juegos Olímpicos de Verano Tokio 2020.

El gato de la raza calicó, una de las más populares y apreciadas en Japón por su pelaje blanco con manchas marrón-anaranjado y negras, es en realidad parte de una estrategia de marketing que busca promocionar un nuevo tipo de valla publicitaria.

El felino, que también habla, está ubicado en la salida este de la estación de tren JR Shinjuku, justo al costado del famosísimo Studio Alta, uno de los puntos de encuentro más populares de la capital japonesa.

(Foto: Mario Castro)

Con un área total de 120 metros cuadrados, la pantalla donde aparece el gato olímpico es curva, lo cual permite que el efecto tridimensional sea mucho más realista.

Lejos de presentar una rutina repetitiva, la graciosa mascota cambia de actitud y movimientos a medida que avanzan las horas del día, hasta que ya de noche, bosteza se queda adormilado al filo mismo de la cornisa donde vive.

Haber elegido un gato para realizar la promoción no es casualidad, los japoneses adoran a los gatos no sólo como mascotas, sino porque se encuentran íntimamente ligados a la historia, costumbres y tradiciones de este país, como por ejemplo en el caso de la escultura del súper conocido Maneki-neko, un gato que mueve la patita izquierda en señal de llamado y que según la superstición local, atrae la suerte y la buena fortuna para todo tipo de tiendas, restaurantes y negocios.