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Tratarnos bien

2019, marca el inicio de una nueva era y década, concluye el periodo Heisei (1989-). El nombre de la próxima era lo conoceremos el primero de abril, un mes antes de la ascensión al trono del futuro Emperador Naruhito. Desde la primera era, la Taika ?? (645-) hasta la actual han habido 247 nombres acorde a lo que se espera de ella, recién a partir de la era Meiji ?? se impuso la norma de que hubiese un solo nombre de era por cada emperador. ¿Qué significado contendrá el nombre de este nuevo período?

2019, antesala de las “Olimpiadas Tokyo 2020”. La segunda exposición 2025, “EXPO” con Osaka nuevamente como anfitriona, se da cinco años después de las segundas olimpiadas de Tokio. Muchos desean que la economía y el vigor del “Milagro Japonés” regresen como la primera vez; pero existe una gran diferencia respecto a ambas ocasiones: el Japón de 1970 estaba en rápido crecimiento, y el de 2025 es un país en madurez, el lema secundario “Un sistema socioeconómico sostenible” es bastante revelador.

2019, se cumplen 30 años de la migración nikkei a Japón y el 3 de abril se celebra el día de la Amistad Peruano Japonesa. Se conmemoran 120 años de que la embarcación “Sakura Maru” zarpara en puerto peruano con un contingente de 790 japoneses, dando el primer paso a la emigración de gente de estas islas al Perú. Suman ya 146 años de la firma del “Tratado de Paz, Amistad, Comercio y Navegación”, amistad y relaciones diplomáticas solventadas por la corriente migratoria de los hijos del país del Sol Naciente hacia la promesa que ofrecía la tierra del Imperio del Sol.

2019, continúa la búsqueda por disminuir la brecha de género y propulsar el empoderamiento de la mujer, los jóvenes, la familia, el espíritu, los valores, materializada con la visita confirmada para noviembre del Papa Francisco, primer Papa Latinoamericano, a este archipiélago.

2019, verá concretar la política de apertura de fronteras a yonseis (cuarta generación de descendientes japoneses), extranjeros del Sudeste Asiático y Europa Oriental para trabajos en el sector terciario: prestación de servicios geriátricos, en el sector alimentos, en restaurantes, en tiendas de conveniencia, en fábricas, etc. impulsados por el Primer Ministro Abe y legalizado el año 2018.

2019, en este año más allá de las diferencias culturales, sociales, políticas, religiosas o generacionales es imprescindible fomentar las relaciones fraternas si queremos ser protagonistas de una nueva sociedad.

Conocer las diferencias e indiferencias humanas ayuda a percibir la realidad del vecino, del prójimo, del compañero de trabajo, en general del otro y ser gestores de una comunidad que se construye con relaciones fraternas, desde el reconocimiento de quien pasa a nuestro lado en el día a día. Distintos lugares, distintos protagonistas, todos construyendo en los simples, pequeños y grandes afanes cotidianos. Cuando comencé a pensar en esta edición sobre relaciones fraternas, muchas fueron las formas que iba tomando este concepto, tan amplio que se hace difícil abarcar en su totalidad. ¿A qué llamamos una relación fraterna? Sin duda hay una idea de hermandad que atraviesa esos vínculos que, ante todo, refieren a un aspecto positivo y enriquecedor entre las partes. Pero, ¿de qué partes hablamos? Y allí el abanico comienza a abrirse de tal manera que prácticamente todos los modos en que nos relacionamos con nuestro entorno pueden ser fraternos o no. Es una elección de vida, no siempre sencilla, que busca ir más allá de las diferencias, diversidades, dificultades y conflictos que puede suscitar el relacionarse con el otro. Esa relación fraterna de la que hablamos puede comenzar por un primer valor como es el del respeto, que en cierta manera se convierte en una puerta de entrada a un vínculo mucho más profundo. Un simple y no siempre fácil “tratarnos bien” puede ser el comienzo de un encuentro mucho más valioso y duradero, en el que no hay lugar para la indiferencia sino para el reconocimiento del otro como ser auténtico y original. Ya ese primer paso es todo un desafío.

¿Y quiénes son candidatos a ser protagonistas de una relación fraterna? Todos.

Por eso creemos que vale la pena asumir el compromiso de vincularnos así con quien nos cruzamos en la calle, en el tren, incluso sin conocerlo; con los miembros de nuestra familia en primer lugar, más allá de las diferencias generacionales; con los compañeros de trabajo o de estudio; con el vecino; con quien profesa una religión diferente o bien con quien no tiene una fe en particular.

Nuestra Madre Tierra también es merecedora de este trato fraterno, traducido en un imperioso cuidado de la Casa Común, nuestro planeta azul la Tierra, en el que todos debemos estar alineados.

Mirándonos a los ojos, o en los nuevos y siempre complejos canales virtuales, que muchas veces se convierten en un riesgoso campo de juego en donde “vale todo”, estamos llamados a ese “tratarnos bien”.

Esa manera de relacionarnos fraternalmente manifestada ni más ni menos en la universal Regla de Oro que ya nos referimos en ediciones pasadas y que siempre es conveniente recordar: “Hacer a los demás lo que nos gustaría que nos hicieran a nosotros”.

El Grupo Kyodai los saluda con ese propósito, tratarnos bien.