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“Todo empieza con un sueño. Suéñalo y podrás lograrlo”. Walt Disney

Y sostenidos por ese sueño llegamos a la edición 2OO, motivo de festejo y mucha alegría, ideando una portada y contenidos hechos en casa -por el Grupo Kyodai- pensando en usted para recordar esta travesía. Parafraseando a Paulo Coelho, “el camino es el que nos enseña la mejor forma de llegar y nos enriquece mientras lo estamos cruzando”.

2OO ediciones son sinónimo de casi 3O años de muchísimos momentos, aprendizajes, eventos, trabajo; pero lo más importante es que nos han permitido ingresar a sus hogares, estar con ustedes compartiendo sus mejores historias, sus recuerdos entrañables, sus experiencias enriquecedoras, sus intereses, necesidades, consejos  y lecciones aprendidas. Durante este tiempo han pasado muchísimas personas por nuestras portadas y nuestras páginas, y a todas las sentimos parte de nuestra gran familia Kyodai. Les invitamos a hacer este recorrido visual por “nuestra portada de carátulas”, un clavado al pasado en el que estamos seguros se van a divertir un rato.

Hemos logrado subsistir estos “dos milenios”, cuatro a cinco generaciones de lectores, la crisis de la burbuja, la crisis de Lehman, el terremoto y el accidente nuclear de la zona Norte de Japón del 11.03.11, la crisis política japonesa, los ataques con misiles de Corea del Norte a nuestra zona de influencia, la globalización, el calentamiento global, el salto tecnológico y comunicacional. Enfrentamos como colectivo la inserción a la sociedad japonesa, el envejecimiento de la población -en particular de nuestros padres y nosotros mismos-. Vencimos y aún seguimos enfrentando retos que nuestras páginas son testigos presenciales.

Como responsables de este medio, estamos llamados a que cada acción comunicadora nuestra, por modesta que sea, llegue a ser de utilidad para usted amigo socio. “Que contribuya a construir entre nuestras familias y comunidad, una sociedad libre de estereotipos y violencia, dando pequeños pasos hacia la paz, la fraternidad y la unidad”. Para guiarnos en este proceso están los ejemplos de figuras que, con visiones y credos distintos, han actuado con decisión al servicio de los demás, modificando modos de pensar, derrumbando muros -respetando la diversidad-, rediseñando los equilibrios de la geopolítica.

La estrategia del bienestar común, la fe en los valores y la buena voluntad, no sólo son instrumentos para usar con consecuencia sino son reglas de las cuales depende la pulcritud y la coherencia de los comportamientos.

La comunicación e información impregnada de valores y no violencia no es un slogan, sino el compromiso de transformar nuestra audiencia, las personas y por lo tanto los grupos sociales, -y por qué no- ingerir en las normas  y las instituciones, las condiciones económicas y relaciones internacionales bilaterales entre nuestros países. Y así facilitar una convivencia entre las personas que tiene como objetivo, la seguridad, la paz y el desarrollo.

Abandonada la peligrosa indiferencia, nos espera una responsabilidad social común: trabajar para crear relaciones con las personas, los grupos y comunidades para generar el diálogo, la comprensión, la gratuidad, la unidad con los demás, también con los que no coinciden con nuestro modo de pensar y actuar. El Papa Francisco nos recuerda que de las “preciosas potencialidades de las polaridades en contraste” pueden surgir soluciones, “a la emigración forzada y a un enorme sufrimiento, ya que las grandes cantidades de recursos que se destinan a fines militares son sustraídas de las necesidades cotidianas de los jóvenes, de las familias en dificultad, de los ancianos, de los enfermos, de la gran mayoría de los habitantes del mundo”. En un mundo ya post global a causa de la creciente fragmentación, la paz y la armonía se imponen, superando la categoría de espectadores. Evitemos permanecer como sujetos pasivos pensando que la solución les corresponde a los demás.

El Grupo Kyodai los celebra amigos lectores.

“El mundo está lleno de pequeñas alegrías: el arte consiste en saber distinguirlas”.  Li Tai-Po

 

¡GRACIAS POR LEERNOS!